Mayo 14

Mayo 14

Joel Harrison

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Salute amigos…, de nuevo por acá con muchas novedades, no te dan respiro los constantes lanzamientos así que espero que la selección séa bien recibida. La cosa viene movidita hoy con algo medio tranqui promediando, pero prevalece la fusión de la suave y escuchable. Arrancamos con Call Me When You Get There, el primero de los temas de la banda de sonido de la miniserie The Eddy, estrenada hace pocos días por Netflix, dirigida por Damien Chazelle ganador del Oscar por Whiplash y nominado por La La Land ambas con aires bien jazzeros.

Seguimos con Tony Allen y Hugh Masekela desde Rejoice (World Circuit | Marzo 20, 2020), el encuentro entre las dos celebridades del movimiento africano grabado en 2010 y guardadito hasta hace poco cuando la familia del fallecido trompetista en 2018 autorizó su publicación. Más con el dúo holandés Trigg & Gusset desde The Way In (Humanworkshop | Abril 2, 2020) fusión con un clima cinemático propio del “cine negro” como ellos mismos lo nombran.

Lo escuchamos la semana pasada en las cortinas, el flautista y saxofonista británico Chip Wickham, hoy desde Blue to Red (Lovemonk | Mayo 8, 2020), un paseo por el jazz espiritual de la mano de Alice Coltrane y Yusef Lateef con cierto vuelo “cósmico” dado los títulos de los temas. Venimos de fusión bien tranqui y bajamos un poco, sólo con éste tema, con el saxofonista Californiano Remy Le Boeuf desde Assembly of Shadows (SoundSpore Records | Nov 1, 2019) liderando un sexteto más una Big Band conducida por Gregory Robbins. Segundo álbum como líder del interesante saxofonista estadounidense.

Subimos el ritmo con un guitarrista + Big Band: Dave Stryker with Bob Mintzer and the WDR Big Band desde Blue Soul (Strikezone Records | Mayo 1, 2020), un fenomenal encuentro entre dos destacadísimas figuras de la escena, discazo… El siempre sorprendente guitarrista estadounidense Joel Harrison también se presenta junto a una numerosa banda en America at War (Sunnyside | Abril 24, 2020) una meditación musical sobre toda una vida de ruinosos conflictos armados dirigidos por los Estados Unidos, según describe en su web.

Cerramos con dos musicos ya presentados los últimos programas a través de sus respectivos simples de promo, ahora con los álbunes completos nos permitimos repasarlos, hablamos de Aaron Parks con Little Big II: Dreams of a Mechanical Man (Ropeadope Records | Mayo 8, 2020) y Kurt Rosenwinkel Trio con Angels Around (Heartcore | Mayo 8, 2020) dos súper lanzamientos que no podía dejar fuera aún después de la presentación de sus singles…

Nos vemos…

 

The Eddy, la miniserie jazzera con increíble soundtrak

The Eddy, la miniserie jazzera con increíble soundtrak

The Eddy, el estreno de Netflix bien jazzero

Protagonizada por la actriz y cantante polaca Joanna Kulig y André Holland, el actor de Luz de luna. Dirigida por Damien Chazelle (Whiplash)

Fuente: pagina12.com.ar / fragmento
Por Diego Brodersen

Otra fuente consultada: menshealth.com  / con detalle de los temas

“Cuando me besas en la mañana / deberías llamarme tarde en la noche / Nunca te digo lo que estoy pensando / y sin embargo siempre pareces entenderlo”. La voz y la imagen les pertenecen a la actriz y cantante polaca Joanna Kulig , reconocida internacionalmente por su participación en dos largometrajes de su coterráneo Pawel Pawlikowski, Ida y Cold War. En ambos proyectos le tocó encarnar a jóvenes cantantes en tiempos de posguerra y su rol protagónico en el segundo de esos títulos ofreció una de las actuaciones más intensas y desgarradoras del cine europeo de los últimos años. En The Eddy, la miniserie estrenada en la plataforma Netflix hace apenas dos días, la siempre rubia Kulig adopta el nombre de Maja, otra cantante con fortalezas y fragilidades a flor de piel.

Aunque, en este caso, el trasfondo no es histórico sino contemporáneo y las calles que desembocan en el local de jazz donde se presenta junto a su banda son las de la capital francesa. Maja es apenas uno de los personajes que todas las noches se encuentran en The Eddy, el local en cuestión, y la creación del dramaturgo y guionista Jack Thorne –cuyos pergaminos televisivos incluyen la miniserie Glue y la reciente His Dark Materials– se enlaza amorosamente con la extensa tradición de los cuentos corales. Coproducidos por compañías estadounidenses, alemanas y francesas y hablados en partes iguales en inglés y en francés –con toques de árabe, polaco y español– los ocho episodios describen los amores y amistades, pactos y traiciones, alegrías y tristezas de un grupo de músicos, pequeños empresarios y seguidores del jazz contemporáneo en el marco de un barrio parisino marcado por las cruzas culturales, raciales y religiosas.

A pesar de ese carácter colectivo, reforzado por el hecho de que cada episodio lleva el nombre de un personaje, existe un protagonista que casi siempre lleva las riendas del relato: Elliot Udo, el pianista semi retirado, compositor y conductor de un sexteto de jazz (además de uno de los dueños del bar The Eddy) interpretado con carácter por André Holland, el actor de Luz de luna y Selma: El poder de un sueño.

Exiliado por decisión propia en París, Elliot –neoyorquino hasta la médula– lleva en su rostro las marcas de las decepciones y los traumas, tanto los profesionales como los personales, y sobre sus hombros se posan en cierta medida muchas de las ambiciones y deseos del resto de sus colegas y amigos. En el primer episodio, dirigido por uno de los realizadores jóvenes de más alto perfil en Hollywood, Damien Chazelle, el hombre descubre que su amigo del alma y socio comercial, Farid (Tahar Rahim, el protagonista de Un profeta), ha estado comprando alcohol más barato en el mercado ilegal, lo cual pone al local en una situación aún más delicada que la que ya se encontraba. Esa misma noche intentará sin éxito tentar a un representante de una discográfica para que “fiche” a su banda, que precisamente esa velada parece algo desangelada.

Pocas horas más tarde, recibirá en el aeropuerto a su problemática hija adolescente, Julie, quien ha dejado de vivir junto a su madre en los Estados Unidos para mudarse una temporada junto a él. La intensidad de todo lo que ocurre durante esos primeros setenta minutos de la serie jamás podría definirse como moderada. Ni a nivel emocional ni musical.

El pasado mes de febrero, en el marco del Festival de Berlín, poco antes de que las salas de cine del mundo comenzaran a cerrar y el streaming se transformara en amo y señor del universo audiovisual, el prolífico Jack Thorne describió en una entrevista con The Hollywood Reporter el origen del proyecto. “El director y productor Alan Poul fue quien estuvo detrás de todo desde un principio. En aquellos tiempos, allá por 2013, Alan vio en el Festival de Sundance un cortometraje de un joven realizador llamado Damien Chazelle, Whiplash, y, casi al mismo tiempo, un show que había hecho yo llamado The Last Panthers y pensó que podría interesarme participar en una serie acerca de una banda. Poco después me envió una copia de Whiplash, que a esa altura ya era un largometraje, y fue allí donde pensé que debía trabajar junto a Chazelle”.

Sin embargo, debieron pasar varios años para que los pasos del director y el guionista se pusieran en sincro; en el camino, el joven de Sundance se transformó en niño mimado de la industria y el guionista comenzó a desarrollar, entre otros proyectos, una serie de historias que darían como resultado final The Eddy.

Más en: 

pagina12.com.ar
menshealth.com

 

John Abercrombie Quartet – 39 Steps

John Abercrombie Quartet – 39 Steps

39 Steps
John Abercrombie Quartet
ECM | Sept 20, 2013

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El título del álbum, el noveno corte de diez de éste fantástico disco, mas otros tres cortes, hacen referencia al film de Alfred Hitchcock estrenado en 1935, los otros tres films de la larguisima filmografía del maestro del suspenso: Vértigo (1958), Spellbound (1945) y Shadow of a Doubt (1943). Desconozco la referencia citada por medio del arte de tapa, el verde cesped de una cancha de fútbol…

Dejando de lado éstos curiosos detalles nos queda lo que verdaderamente importa, uno de los más logrados discos entre la muy prolífica producción del guitarrista y muy especialmente la generada en su asociación y amistad de años con el pianista Marc Copland. Se conocen desde su participación en el cuarteto del baterista Chico Hamilton allá por los ’70, por ésa época también formaron parte del seminal experimento surgido del laboratorio de Miles, el llamado jazz-rock, formando parte de Dreams, el grupo donde militaban además los hermanos Brecker.

Duró pocos años aquello y a su disolución los Brecker y el resto de los sobrevivientes de Dreams formaron The Brecker Brothers. Por entonces también la personalidad musical de Marc Copland sufriría una increíble mutación, de reconocido saxofonista a increíble pianista. Un cambio de identidad que fué apoyado y alentado por Abercrombie, algo que el pianista nunca olvidó y por lo que estuvo siempre muy agradecido. “Si tocara la guitarra querría sonar como él. A ambos nos gusta escuchar, acercarnos a las armonías de cierta manera, tocar tanto la letra como el swing, tenemos mucho de eso en común.” aclara Copland.

De ésta historia de típica sana convivencia de años surge la armonía y empatía reconocida en la música de 39 Steps tal vez el más logrado realizado juntos, algo en lo que también tuvo su cuota de aporte el productor Manfred Eicher al producir por primera vez la musica de Copland en su debut en el sello.

Pero la belleza de la criatura no se debe sólo a éstos tres protagonistas, el resto del cuarteto, Drew Gress y Joey Baron dos viejos amigos de años quienes también acompañaron a Abrecrombie y Copland en diferentes proyectos, aportan su musicalidad alimentada por los años de convivencia con el guitarrista.

CORTINA FINAL
Trio
Wait Till You See Her
John Abercrombie Quartet
ECM | Sept 25, 2009

Gary Peacock | mayo 12, 1935

Gary Peacock | mayo 12, 1935

En el transcurso de cinco décadas, Gary Peacock se ha establecido como uno de los bajistas más versátiles y talentosos del jazz. Una de sus primeras influencias fue el saxofonista de vanguardia Albert Ayler, con quien Peacock tocó y grabó en los años 60. Su música también se ha visto muy afectada por sus estudios de música y filosofía oriental. Desde el decenio de 1980, Peacock ha ido añadiendo giros contemporáneos a los viejos estándares con el trío del pianista Keith Jarrett, que también cuenta con Jack DeJohnette en la batería. Peacock también sigue experimentando en sus colaboraciones con el pianista Paul Bley, con quien ha trabajado desde los años 60.

Peacock comenzó a tocar música de niño, estudiando piano en la escuela elemental y retomando la batería en la adolescencia. Todavía se consideraba pianista y batería cuando entró en la Westlake School of Music de Los Ángeles en 1952, donde dejó un curso de sólo seis meses. Peacock reanudó su educación musical en 1954 cuando fue reclutado por el ejército, actuando tanto con la banda militar de su base en Alemania como con un conjunto local propio. Cuando el bajista dejó su grupo alemán, Peacock tomó el instrumento él mismo y ha sido un bajista desde entonces. “Una vez que empecé a tocarlo, me pareció algo natural y fácil de entender y me involucré cada vez más con él”, dijo Peacock en una entrevista publicada en el sitio web de Earshot Jazz.

Tras ser dado de baja del ejército en 1956, Peacock permaneció en Alemania, uniéndose brevemente al quinteto del saxofonista Hans Koller. Más tarde ese año regresó a Los Ángeles donde comenzó a trabajar con los saxofonistas Bud Shank y Art Pepper y los guitarristas Barney Kessel. También hizo giras con el vibrafonista Terry Gibbs, grabó su primer álbum con la teclista Clare Fischer, y comenzó su larga asociación con el pianista Paul Bley.

En 1962 Peacock se trasladó a Nueva York, donde siguió trabajando con Bley y conoció al influyente saxofonista de vanguardia Albert Ayler. “Él se ocupaba de la música, realmente, realmente de la música y del desarrollo continuo con el instru mento, con la técnica, con todo eso”, recordó Peacock en una entrevista publicada en el sitio web All About Jazz. “Así que cuando tocaba no eran sólo graznidos y pitidos y bocinazos y ese tipo de cosas. Era realmente, venía de un lugar real. Era auténtico. Era realmente él.”

Más en: musicianguide.com

 

Carla Bley | Mayo 11, 1938

Carla Bley | Mayo 11, 1938

Carla Bley ::: Mayo 11, 1938

“Soy como una esponja lenta, tomo ideas de todas partes, y cuando finalmente encuentro mis notas, sé que son las correctas.”

Carla Bley, nacida en California, atribuyó una vez su originalidad como compositora – es autodidacta – a la feliz ignorancia de las formas “correctas” e “incorrectas” de escribir una canción. Sus primeros modelos a seguir incluyeron a Thelonious Monk, Erik Satie y Miles Davis, todos ellos lograron mucho con pocas notas. Sin embargo, el trabajo de Bley también incluye piezas maximalistas como la épica “cronotransducción” Escalera mecánica sobre la colina, un álbum de música de cámara de lujo, y muchas piezas enérgicas para big band. Nat Hentoff ha dicho que “sus partituras para big bands de jazz sólo se comparan con las de Duke Ellington y Charles Mingus por su anhelado lirismo, exultación explosiva y otras expresiones de la condición humana”.

Durante cuarenta años Bley ha documentado su música en WATT, el sello hermano distribuido por la ECM que cofundó con Michael Mantler y que hoy dirige con Steve Swallow. Así que a pesar de su larga asociación con ECM, Trios (2013) marcó la primera aparición de Carla Bley en el propio sello. En asociación con Andy Sheppard (saxofones tenor y soprano) y Steve Swallow (bajo), revisó las composiciones clásicas de Bley en un álbum excepcional grabado en Lugano en 2012. John Kelman (All About Jazz ) dijo de él: “Sin desorden ni alboroto, Bley, Swallow y Sheppard han creado, con Tríos, el más perfecto de los discos de cámara, lleno de astutas sorpresas y una delicada dramaturgia que se revela aún más con cada escucha”.

Carla Bley fue premiada con una beca Guggenheim en 1972 por su composición musical. En 2009, fue galardonada con el Trofeo Alemán de Jazz “A Life for Jazz”. Ella es la receptora del premio NEA Jazz Masters de 2015.

Más en:  ecmrecords.com