Entrevistas

Habla Gail Zappa, a veinte años del fallecimiento de Frank Zappa

“Mi objetivo es mantener el legado y abrir pequeñas ventanas al mundo de Frank Zappa”

Fuente: efeeme.com | Por:  Manuel De La Fuente y Vicente Forés

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Gail Zappa

El pasado 29 de octubre se estrenaba en Londres “200 Motels”, una obra de Frank Zappa que había sido prohibida en la capital inglesa cuarenta años atrás, a principios de los años setenta. En aquella ocasión, una demanda por el contenido supuestamente obsceno de las canciones llevó a la cancelación de la obra. Pese a que Zappa acabaría ganando el caso tras un juicio surrealista, la obra siguió sin representarse, quedando como uno de los episodios más lamentables en la historia de la música contemporánea. Después de años de trabajo, Gail Zappa, viuda del músico y responsable del Zappa Family Trust, conseguía llevar a Londres la parte orquestal de “200 Motels” en una representación memorable. Las tres mil personas que abarrotaban el Royal Festival Hall ese último martes de octubre ofrecieron una prolongada y entusiástica ovación tras un concierto de la mejor música ofrecida como uno de los platos fuertes del festival “The Rest Is Noise”, que se dedica a recorrer las mejores composiciones musicales del siglo XX.

El 4 de diciembre se cumplen veinte años del fallecimiento de Frank Zappa, uno de los compositores y músicos más inteligentes, originales y prolíficos, y un firme defensor de la libertad de expresión. Gail Zappa nos ofreció la siguiente entrevista, que tuvo lugar el pasado 20 de noviembre y que constituye la primera que realiza con un medio español. Con ella hablamos del concierto, de la situación actual de la censura artística (que su marido combatió durante toda su trayectoria) y de los próximos proyectos de edición. Frank Zappa dejó multitud de grabaciones de sus conciertos en su estudio, en la “cripta”, que contiene numerosos tesoros ocultos que van saliendo a la luz en cuidadas ediciones que demuestran la vigencia de su legado.

¿Qué tal fue en Londres? ¿Qué balance hace del concierto?
Fue fabuloso, tanto la respuesta del público como todo en general. Aún no puedo dar una repuesta completa hasta tener la cinta y la filmación del concierto. Pero estar allí escuchando la obra fue fantástico. El aplauso del público fue muy prolongado, se vivió un momento muy especial. Fue una experiencia muy emocionante, desde el festival se dijo que había sido extraordinario el entusiasmo del público.

Un entusiasmo que se veía también en la organización del festival. Jude [Kelly] es una persona increíble. Es la directora del festival, ha llevado a cabo una impresionante labor, involucrando a todo el país a lo largo de todo el año. Además, uno de los ejes temáticos del festival ha sido la música de los años sesenta y da la casualidad de que yo viví en Inglaterra durante esos años, a principios de la década.

¿Tenían ustedes muchas cosas en común?
Sí, sí, dio la circunstancia de que estaba allí en aquel momento histórico, que fue muy importante para la historia de Inglaterra.

Dos días antes de la celebración del concierto, usted celebró un encuentro con los asistentes al festival en el Southbank Centre de Londres. Recordó sus años de juventud en Londres, ciudad en la que estuvo destinado su padre. En los años sesenta fue testigo del momento de efervescencia cultural y política de la ciudad y, entre otros encuentros, recordaba una manifestación en la que había visto a Bertrand Russell con Vanessa Redgrave. ¿Cómo vincularía “200 Motels” con ese contexto al que hace referencia? ¿Ha tenido que actualizar algún aspecto de “200 Motels” para su estreno de hace unas semanas?

No creo que “200 Motels” necesite una puesta al día. La idea inicial parecía imposible y solo el hecho de ponerla en pie también parecía imposible, pero creo que es importante que seamos capaces de ver cómo lo imposible puede llegar a materializarse. Aquella película y aquel proyecto trataba sobre algo que no existía entonces porque aún se estaban inventando las giras de rock and roll a principios de los años setenta y fue en 1968 cuando Frank empezó a trabajar en el proyecto. Era una novedad en aquella época porque la gente tenía que sacar adelante su música y sus proyectos por sí mismos. Así es como tenían que darse a conocer los músicos e iniciar sus carreras. Era algo inédito, nunca se había hecho así. De repente, en todo el mundo, la música se electrificó y hoy nos parece muy sencillo salir de gira con todos esos equipos eléctricos y ya todos están acostumbrados. Todos los jóvenes de hoy en día que rondan la veintena creen que es sencillo, pero eso es así porque los jóvenes de entonces tuvieron que pensar en cómo hacerlo y diseñaron el modelo para hacerlo. Cómo iniciar una carrera en el rock en aquel entonces, de eso trata la película, de estar de gira en la carretera y todos los aspectos surrealistas que ello comporta.

La película “200 Motels” trataba de la vida en la carretera. Mientras el resto de grupos de rock and roll cantaban canciones de amor, Frank Zappa reflexionaba ya entonces sobre el oficio de músico en las letras de las canciones.
Cierto, en parte “200 Motels” habla de eso, pero también de la música y de toda la información que no se ve en un escenario de rock and roll. No hay que olvidar que Frank era compositor y tenía un conocimiento más profundo que la mayoría de los músicos de rock and roll al respecto de las fuentes musicales y de las fuentes de las ideas musicales.

¿Cómo ve la censura de entonces y cómo ve la que tenemos hoy en día?
Hoy vivimos un tipo diferente de censura, la censura que existe en  la actualidad está más orientada hacia el control y la legislación de la moralidad. En aquel entonces aún no funcionaba así. Pero hoy los censores de todo el mundo y la gente que hace las leyes están mucho más desenfrenadas porque quieren controlar el comportamiento de la gente.

En España estamos viviendo esta situación con especial dureza, con el gobierno estableciendo un control de la población mientras recorta con dureza los servicios sociales.
Creo que la gente que se presenta a las elecciones, no solo los partidos gobernantes sino también ellos cuando se mantienen en el poder y quieren seguir con el status quo, siempre hablan de ley y orden, siempre están con esa idea o alguna derivación porque la gente tiene mucho miedo y esa es la raíz en que se funda la mayor preocupación de gran parte de la población: la ley y el orden porque así es como les han entrenado los gobiernos.

Una cosa llamativa de las letras de las canciones de Frank Zappa es que nos habla de problemas que son totalmente vigentes en la actualidad.
Este tipo de problemas no desaparecen un día sin más, a no ser que la gente se despierte, adquiera consciencia y pase a la acción siguiendo siempre la “regla de oro”, es así de sencillo.

Esta “regla de oro” es la “golden rule” en inglés, que se podría resumir como sigue: “trata a los demás como te gustaría que te tratasen a ti”. ¿Cree que la solución a la situación actual está en el voto de la gente, que las cosas cambiarían si votase más población?
Todo país que legítimamente le dé la voz al pueblo y respete esa voz tiene más posibilidades de salir adelante en la cooperación global con otras comunidades.

¿Eso es lo que le llevó a Frank Zappa a pedir insistentemente a la gente que votara?
La verdad es que sí porque nuestra Constitución garantiza la búsqueda de la felicidad.

Por eso creía en la Constitución más que en los políticos.
Exacto, exacto. Basta con buscar en el diccionario el sentido de la palabra “política”. “Política”, no “políticos”. Es una bella palabra porque significa la mejor solución para todos los que tomen parte, pero eso no es lo que se hace en la política actual.

Frank Zappa

La política es el poder de la gente. Una de las definiciones clásicas de la palabra es “el poder del pueblo para el pueblo”, y de ahí viene la Constitución.
Cierto.

Ya más adelante es cuando ese concepto se tradujo como democracia, pero democracia es el modo que tenemos de organizarnos. La relación entre las personas es política. Pero tal vez estemos insistiendo demasiado en esto y nos interesaba también su relación personal con el legado de Frank Zappa, que usted se encarga de mantener y continuar. ¿Cuáles son sus planes inmediatos?
Mi primera obligación siempre es la obra que existe, tal y como la creó Frank Zappa. Ni yo ni nadie sabe qué estaría haciendo con toda su obra en el caso de que siguiera vivo. Así que lo primero es tener disponible la versión más fidedigna que Frank había concebido y yo me encargo de gestionar las cosas que contribuyen a ello y ponerlas a disposición de la gente. Mi objetivo es que todo salga de la manera que él quería y, a continuación, abrir pequeñas ventanas. Por ejemplo, acabamos de editar una nueva serie de volúmenes, y acaba de salir el segundo, que es “Road Tapes, Venue #2?. Son obras que mantenemos tal cual, lo que hay es lo que hay, no se pueden modificar pero representan una ventana al mundo de Frank Zappa, y eso es importante. Son grabaciones de sus conciertos y queríamos compartirlas con las personas a las que les pudieran interesar. Así que esa es la segunda parte del trabajo que hacemos.

Él también grabó numerosas obras con el Synclavier.
Sí, también me gustaría reunirlas y presentarlas de manera que pudieran tocarlas otros músicos, que otros pudieran, con nuestra autorización, hacer arreglos e interpretarla. Hay que transcribir esas piezas desde el Synclavier a partituras y partes para que las toquen los músicos. Eso implica que, en algunos casos, haya que “reinterpretar” las obras, algo que deseamos hacer en algún momento. Creo que lo de “200 Motels” nos abre estas posibilidades, la opción de recibir sugerencias a partir de oportunidades como ésta.

En su autobiografía, Frank Zappa mencionaba la inversión de mucho dinero y tiempo para transcribir su música en partituras.
El concierto de “200 Motels” fue el resultado de un trabajo que ha supuesto miles y miles de dólares para convertir cada página en música que se pudiera interpretar. Es un proceso carísimo y mi objetivo es hacer que todo esté disponible. Intentaré llevar a cabo este propósito, es un proyecto que sigue en marcha.

En resumen, que ese sería básicamente el plan para el futuro.
Sí, y he tenido la suerte de dar con alguien que me ayuda en esa tarea. No tenía a nadie que cumpliese con los requisitos y un día, por casualidad, entró en contacto conmigo una persona para ser mi asistente y resultó ser todo un experto. Se encarga de pasar y depurar las partituras, de reunirlas todas y de asegurarse de que las transcripciones sean precisas. Se llama Kurt Morgan y es el bajista de la gira Zappa Plays Zappa. Es quien ayudó a nos ayudó a reunir la partitura de “200 Motels” que pudisteis escuchar.

En Londres se le preguntó por el proyecto del Roxy. ¿Qué nos puede decir al respecto?
¡Pues que hoy mismo voy a verlo! [risas] Voy a ver lo que espero que sea la edición final.

¿Es una primicia que nos está ofreciendo?
Igual es una primicia total para la prensa española, depende de cuándo publiquéis la entrevista.

La conversación deriva hacia otros temas, hacia más planes de proyectos futuros, algunos de ellos inmediatos. En Londres, Gail Zappa se mostró con ganas. Confesó que, cuando falleció su marido, se quedó impresionada por el repentino “gigantesco silencio” que experimentó en casa. Recordó, además, algo que su marido decía sobre su país, que la democracia era la gran aportación de Estados Unidos al mundo. La agenda de Gail Zappa está llena de proyectos para demostrar la vigencia de una obra única, que resiste contra el silencio y contra todo tipo de censura. Porque, como le gustaba decir a Zappa parafraseando a Edgar Varèse, “el compositor del presente se resiste a morir”.

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El jazz sin límites de Yaron Herman

‘El jazz no tiene límites, podemos improvisar con todo tipo de músicas’

Fuente: elmundo.es
Por: Cristina San José | Valladolid


Yaron HermanConsiderado por gran parte de la crítica como “uno de los mejores pianistas” de su generación, con apenas 29 años el genial músico nos cuenta sobre sus inicios y de sus últimos discos, Muse y Follow The White Rabbit, música en la que resuenan éxitos de Nirvana, Dumbo de Walt Disney o el folclore israelí y el pop que siempre han acompañado al pianista.

¿Cómo es posible que en tan poco tiempo se haya convertido en uno de los «mejores pianistas del mundo», como asegura la crítica?

Me siento todavía como un principiante y me gusta la idea de que las sorpresas sean infinitas. Fui afortunado por tener un gran profesor cuando comencé a tocar a los 16 años, él me enseñó no sólo cómo tocar, sino cómo ser más creativo para inventar mis propios sistemas, reglas y juegos que hicieron más interesante todo el proceso de estudiar piano. No hay precio para este duro trabajo y además he tenido la suerte de haber estudiado con los mejores, rodeado de músicos y gente con gran talento.

¿Cómo definiría lo que ocurre cuando su piano se une al bajo de Chris Tordini y a la batería de Tommy Cran?

Cuando toqué por primera vez junto a Tommy y Chris fue algo mágico. Tuvimos una gran conexión. Hemos estudiado muchos tipos de música y por eso podemos tomar muchas direcciones en cualquier momento. Ésa es la clase de libertad que yo buscaba. Podemos tocar totalmente libres y ser capaces de crear a tiempo real, lo que me gusta llamar ‘composición en tiempo real’. Esto es muy raro en la música hoy en día.

Grupos como Nirvana, folclore israelí o clásicos como Dumbo de Walt Disney ¿todas las influencias sirven para enriquecer el jazz?

El repertorio del jazz no tiene límites, podemos improvisar y utilizar todo tipo de material en una improvisación. La historia del jazz nos muestra que los grandes del jazz siempre utilizaban temas de clásicos de la música mundial y popular. Pueden ser canciones de Broadway o música afrocubana. Crecí escuchando música israelí y pop, esas dos fueron las influencias en mi primer ambiente musical. El jazz no tiene límites.

En Follow The White Rabbit, ¿Propone entonces seguir al conejo y sumergirse en las «maravillas del jazz»?

Es una invitación a viajar, una invitación a entrar en nuestro mundo. Tratamos de crear un sonido diferente, una verdadera interacción entre los miembros del trío. Espero que podamos comunicar la diversión de la improvisación a los oyentes.

¿Cree que jóvenes como usted o, en otro estilo, Jamie Cullum, acercan el jazz a nuevos públicos más jóvenes?

No lo sé, sólo espero que más y más gente joven se interese por el jazz. Vivimos en un tiempo en el que la improvisación es más necesaria que nunca, tenemos que ser más creativos, encontrar nuevas ideas. Para mí el jazz es la música que mejor representa este pensamiento. Veo que cada vez más y más jóvenes vienen a los conciertos de jazz y creo que esto continuará.

¿Sigue pensando en qué hubiera sido de su futuro como jugador de baloncesto, su primera vocación?

No puedo pensarlo, estoy tan lejos de ese mundo ahora… aunque sigo siendo un fanático del baloncesto. Sigo soñando con jugar en la NBA pero tendré que conformarme con tocar el piano.

Aldemedianoche: el texto fué ligeramente editado con algunas omisiones referentes a fecha, lugar y hora de su presentación en Valladolid, España, mas un agregado al texto que mejoró su redacción, sin alterar la esencia del contenido original.

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