Carlos Santana

Carlos Santana | Julio 20, 1947


Más conocido en todo el mundo por el grupo que lleva su nombre, Carlos Santana ha estado reinventando y remodelando el paisaje de la conocida cultura musical del universo durante casi cuatro décadas. Un artista visionario sin tener en cuenta los límites de los géneros, el sonido fluido de Carlos hace mucho tiempo reivindicó el concepto de “música del mundo” antes de que el término apareciera en el radar de la cultura pop. Después de haber evolucionado y expandido durante más de cuatro décadas, el sonido “Carlos” bien podría estar en camino de convertirse en música interplanetaria.

Nacido en Autlán de Navarro, México -donde ahora hay una calle y una plaza pública en su nombre-, hijo de un virtuoso violinista de mariachi, Carlos siguió los pasos musicales de su padre, tomando el violín a la edad de cinco años. Fue cuando su familia se mudó a Tijuana varios años después, sin embargo, que Santana comenzó su relación de toda la vida con el instrumento que lo haría un icono musical – la guitarra. Al principio emuló a sus héroes -John Lee Hooker, T. Bone Walker y B.B. King- a quienes escuchó en poderosas estaciones de radio estadounidenses cuando sus señales cruzaron la frontera.

En 1961, Carlos hizo la travesía por sí mismo, trasladándose de su México natal a San Francisco. Unos años más tarde, formó la Santana Blues Band allí, y los frescos y conmovedores riffs y ritmos de su sonido basado en el blues latino encontraron una audiencia ansiosa por sus innovadoras ideas musicales. Carlos y compañía emergieron como gigantes de la escena musical del Área de la Bahía a finales de los’60, y su fama creció mucho más allá de sus parámetros, mientras que su arte permaneció fiel a su espíritu de vuelo libre.

El éxito masivo siguió rápidamente. A finales de la década, Carlos había tocado en casas repletas de gente en una gira por todo el país, se había presentado en el venerable Ed Sullivan Show y había dejado una huella indeleble en todo el mundo con la legendaria actuación de Santana en el legendario festival de Woodstock en 1969.

Desde entonces no ha disminuido la velocidad.

Miembro del Salón de la Fama del Rock and Roll, Santana ha vendido más de 90 millones de discos y ha tocado ante más de 100 millones de personas en todo el mundo. Ha ganado diez premios GRAMMY®, incluyendo un récord de nueve por un solo proyecto para su 36º álbum, el exitoso disco Supernatural de 1999. Ahora superando los 25 millones en ventas, las citas de Supernatural incluían el Álbum del Año y el Disco del Año para el exitoso sencillo “Smooth”.

Más recientemente, Santana obtuvo un GRAMMY por el éxito “The Game Of Love” de su álbum Shaman de 2001. Santana también ha ganado tres premios Latin GRAMMY y en el 2004 recibió el prestigioso premio “Persona del Año” de la Academia Latina de la Grabación. Su último álbum, y tercero para Arista, All That I Am, de 2005, continúa la tradición de Carlos de emocionantes colaboraciones con una mezcla diversa de otros artistas innovadores.

Y con cada premio, cada logro, cada elogio—Carlos Santana ha manejado su éxito con humildad, generosidad y gracia, características de su carácter como individuo y como ciudadano del mundo.

Menos publicitado, pero tan profundo como su legado artístico, es la larga historia de activismo social de Santana y sus contribuciones de tiempo y fondos a causas humanitarias. Como culminación de sus décadas de apoyo a innumerables organizaciones benéficas y agencias sin fines de lucro en todo el mundo, él y su esposa de más de 30 años, Deborah Santana, fundaron su Fundación Milagro en 1998. Con más de $1.8 millones en subvenciones hasta la fecha, Milagro apoya a organizaciones que promueven el bienestar de los niños desatendidos en las áreas de salud, educación y las artes.

Más recientemente, Santana se ha involucrado profundamente en la lucha contra la pandemia del SIDA en Sudáfrica a través de una asociación con ANSA – Artistas para la Nueva Sudáfrica. En 2003 él y Deborah donaron todas las ganancias de la gira americana de Santana a la causa. Otras organizaciones que ha defendido incluyen Hispanic Education and Media Group, Médicos sin Fronteras, Save the Children, Childreach, Rainforest Action Network, Greenpeace, American Indian College Fund, Amnistía Internacional y el Museo de la Tolerancia con sede en Los Ángeles.

Ya en su cuarta década de grabación e interpretación, Carlos Santana está en la cúspide de su carrera, más vital y relevante que nunca. Él encarna magníficamente tanto el virtuosismo de la “vieja escuela” como la frescura de la “nueva escuela”, llegando continuamente a las sucesivas nuevas generaciones de fans con su apasionada música. Su firma que fusiona el sonido -rock, jazz, blues, soul, modismos latinos, géneros multiculturales y más- es tan única como instantáneamente identificable. Con su vida de música y logros, Santana se ha convertido en un evento cultural – trascendiendo el género, cruzando culturas – creando la música que se ha convertido en la banda sonora del mundo.


 

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