BA Jazz 2017: Día dos

Día dos del BA Jazz 2017 que comenzó, para nosotros, con la presentación del pianista Marc Copland en la sala CETC del Teatro Colón un espacio recientemente reacondicionado en el subsuelo del teatro. Lamentablemente para todos, pianista y espectadores, el lugar no era el más indicado para escuchar a uno de lo más exquisitos, poéticos y líricos pianistas de la actualidad, la pobre acústica incluso (al parecer de mi oido poco entrenado) asociada a un piano no con tan buena voz, conspiró para que el encuentro fuera todo lo memorable que esperábamos. Una hora, aproximadamente de recital, salvando todo lo anterior, confirmaron todo lo que se dice de éste hombre, una sensibilidad, un toque delicado y un sonido abrumadores. Sentado apenas a metro y medio de nosotros se ubicó su compañero del Now This Trio el baterista Joey Baron, el toque cholulo: mi hijo Ivan me sacó una foto con él, no pudimos acercarnos a Copland porque como llegó salió así de rápido. Para hoy a la misma hora, pero en Salón Dorado del Colón, que me han dicho que es mucho mejor, presenciaremos la actuación de otro consagrado, el pianista Matthew Shipp, al que vimos anoche con su trio, ya te cuento…

Marc Copland

De vuelta por La Usina Del Arte, éste lugar magnífico, una vieja usina portuaria reciclada a nueva bien a la altura del Festival para escuchar a dos grupos: el Eva Klesse Quartett, la agrupación de la jóven baterista alemana, toda una revelación para muchos de los presentes que no la conocíamos, cumpliendo con la información previa que nos hablaba de una compositora muy creativa, muy abierta y osada junto al resto del grupo que defendió con altura el nombre del grupo y su líder. Composiciones dentro de la corriente principal con toques y roces con jazz de cámara y arranques furtivos con la vanguardia mezclados y ejecutados magistralmente dejaron muy conformes a todos los presentes y también al grupo mismo que una y otra vez agradeció la invitación increíble de venir a tocar a Buenos Aires.

Eva Klesse Quartett

Mientras los plomos de la Usina reacondicionaban los instrumentos también lo hacíamos nosotros quienes sabíamos de lo diferente, previamente en los papeles, que sería la presentación del Matthew Shipp Trio y no defraudó. Apenas subieron al escenario y tras un breve saludo gestual, el líder da una señal de inicio y comienza lo que se transformo en una hora, o más, de ininterrumpida, loca, increíble, inclasificable y vertiginoso viaje a traves de un paisaje propio de The Matrix: pura improvisación, de-construcción y re-construcción sonora que puso a prueba nuestra capacidad de comprender lo que oíamos. Una locura total de más de una hora de musica ininterrumpida…!!, pero a diferencia de lo que uno supone sobre la locura, la fantástica locura de Shipp tiene los pies bien sobre la tierra, cada movimiento pensado y ejecutado a una velocidad poco imaginable, daba la sensación de que sus manos y la de sus compañeros, un increíble Michael Bisio (contrabajo) y un muy creativo Newman  Taylor Baker (bata) respondían a la velocidad y ritmo de sus vertiginosos pensamientos y todo dentro de una coherencia brutal dentro de la incoherencia superficial. A la Vanguardia de la Vanguardia podría resumirse ya que la tarea de explicar y clasificar al trio se lo dejo a otros. Claro, no es para cualquiera, vimos como algunos se levantaban y salían del salón, porque ¿cómo explicamos ésto?…, viejo que fuiste a ver?????, no sé, tres tipos tocando a lo loco, al unísono, me dijeron que era un afamado grupo de jazz, y el jazz? Por ahí aparecían algunos acordes que pude reconocer de viejos standars, se me ocurre que Shipp los utilizó como puntos de reunión para después de un breve descanso y reagrupamiento proponer otra vez una nueva salida al espacio exterior, a caminar por las estrellas…

Una experiencia increíble que recomiendo aunque luego pasemos días intentando explicarnos lo sucedido, pero acaso necesita ser explicado…?

Mathew Shipp Trio


 

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